Fernando Mendoza hace historia en el futbol americano colegial
El mariscal de campo de la Universidad de Indiana ganó el Trofeo Heisman y llevó a los Hoosiers a coronarse campeones nacionales tras una temporada perfecta
Por Pepe Penales. Los Ángeles
Si hubiera una palabra para describir la temporada de Fernando Mendoza como QB de los Indiana Hoosiers sería: ¡Impresionante! Los números del jugador de ascendencia cubana así lo confirman: lanzó para 2,980 yardas y 33 pases de anotación; además, llevó al equipo a una temporada perfecta de 16-0, colocándolo como número uno de la nación. La cereza del pastel para esta joven promesa de 22 años fue ganar, el pasado mes de diciembre, el prestigiado Trofeo Heisman, el premio más importante de la NCAA; todo en una sola temporada.
El brillante desempeño de este jugador adquiere mayor importancia debido a sus orígenes; sus abuelos paternos y maternos nacieron en Cuba, y durante su discurso en la entrega del galardón al mejor jugador a nivel colegial, Mendoza destacó esa herencia que lleva en la sangre. Cabe señalar que solo otros dos jugadores de ascendencia latina han ganado el Trofeo Heisman a lo largo de la historia: Jim Plunkett en 1970 y Bryce Young en 2021.
El que no arriesga, no gana
Fernando nació en Boston, pero se crió en Miami. Después de graduarse de la preparatoria, aceptó la propuesta de enrolarse con los Golden Bears de la Universidad de California en Berkeley, un cambio radical que surgió de pronto cuando todo indicaba que iría a parar a Yale u otro plantel más cercano a la Costa Este. Después vino otro movimiento que no se veía venir; luego de dos temporadas con California, hizo sus maletas para ser el nuevo QB de los Hoosiers de Indiana. Esto pasó apenas en diciembre de 2024. Allí empezó un año meteórico que lo llevó a convertirse en lo que es hoy: el mejor jugador de la nación a nivel colegial.
Tampoco se anticipaba lo que iba a ser un año de gloria para Mendoza y la escuadra de los Hoosiers, sobre todo porque llegaba a un equipo acostumbrado a los fracasos; pero el impresionante desempeño de Fernando en el emparrillado convirtió al equipo de Indiana en el número uno a nivel colegial y a tener en sus filas, por primera vez en su historia, a un ganador del Trofeo Heisman.
Un jugador fuera de serie
La temporada 2025 de Mendoza se destacó por su excelente rendimiento: lanzó para casi 3000 yardas con 33 pases de touchdown, la mayor cantidad en el país, además de seis anotaciones por tierra y completó más del 70% de sus pases. Su capacidad para leer las defensas, mantener la calma bajo presión y realizar pases precisos contribuyó a una ofensiva dinámica que rompió récords del programa de los Hoosiers.
Hoosiers, campeón nacional
Mendoza también fue determinante para que la Universidad de Indiana culminara la temporada consiguiendo el título nacional al derrotar a los Huracanes de Miami por 27-21, cerrando de esta manera un torneo de ensueño para un equipo que nunca había logrado nada.
Además de ganar el Heisman, Mendoza también recibió importantes premios, incluyendo el Maxwell, el Davey O’Brien y el premio al Jugador del Año de Associated Press.
Fuera del campo, destacan su liderazgo y su fe católica. Fernando es conocido por su mentalidad de priorizar al equipo y su participación en causas comunitarias, en particular la defensa de la investigación sobre la esclerosis múltiple, condición que padece su madre.