"He visto el poder que tiene ser vulnerable y auténtica"
Paris Hilton estrena el tercer documental sobre su vida: Infinite Icon, una nueva reflexión sobre las andanzas de la heredera del imperio hotelero
Pablo Scarpellini. Los Angeles
Acaba de cumplir 45 años en febrero, pero la esencia de Paris Hilton sigue siendo la misma: la característica voz de bebé, la eterna pose de diva mientras acaricia sin cesar a su nuevo perrito, o las respuestas ocasionales de concurso de belleza. Pero detrás de ese halo banal que cimentó en sus años rebeldes, saltando de fiesta en fiesta, hay una maquinaria perfectamente engrasada que ha sabido llevar a otro nivel el arte de ser famosa. Con el apoyo de los 70 millones de seguidores que siguen con fervor cada uno de sus movimientos, la heredera del imperio hotelero ha construido su propio emporio empresarial.
Está por lanzar su trigésimo segundo perfume, una categoría con la que ha logrado facturar más de 2.500 millones de dólares. Ha creado al menos 19 líneas de productos con su nombre, entre ropa, bolsos, calzado o maquillaje y el 30 de enero se estrena en cines otro documental sobre su vida, Infinite Icon: A Visual Memoir.
En una charla por Zoom en Los Angeles, Hilton lo describe "como la tercera parte de una trilogía. Primero empecé mostrando quién era realmente en mi primer documental, luego profundicé más a través de mis memorias, y ahora, en esta película, hablo de muchísimas cosas que nunca había comentado antes".
El énfasis esta vez está en la música, en el proceso de producción de Infinite Icon, su segundo álbum que grabó junto a la cantante Sia en su casa de Los Angeles. "Nunca he visto un documental musical como este antes. Es realmente increíble, muy poderoso".
A pesar de sus memorias escritas, los realities y los documentales anteriores sobre sus andanzas, Hilton afirma que aún tiene mucho que compartir con el público. "Siento que he pasado por muchas cosas en mi vida y he visto el poder que tiene ser vulnerable y auténtica", explica. "Quiero que quienes vean esto se sientan inspirados a recuperar su propia narrativa y su felicidad.
También es una carta de amor para todos mis fans, cuyo amor me ha ayudado a superar tantas cosas en mi vida, y para mostrarles cuánto significan para mí. Quería mostrar todo eso en la cinta, junto con mi música y lo orgullosa que estoy de todo lo que he logrado en mi vida".
Reconoce que aún le cuesta mirar atrás, repasar los días en que era la carnaza idónea para la prensa sensacionalista. "A principios de los 2000, los medios me atacaron a mí y a otras jóvenes de una forma muy cruel y despiadada. Fue muy doloroso vivir eso constantemente. Pero desde que he contado mi historia, siento que la gente ahora ve que hay mucho más en mí", analiza. "Leo todos los comentarios y la gente es muy amable. Se siente increíble que finalmente sepan quién soy y no el personaje que interpretaba antes, y que vean que hay mucho más de lo que imaginaban. La gente me quiere, me respeta y me admira, y eso me hace muy feliz".